Queremos invitaros a todos a participar en un acto tan simple como efectivo en pro de la esencia del olimpismo: la idea de una convivencia pacífica.

Cuando el COI subraya una y otra vez que los Juegos Olímpicos no deben utilizarse nunca para fines políticos, debe aplicarse también a los organizadores chinos.
Sin embargo, vemos que los Juegos de 2008 corren el riesgo de convertirse en una gigantesca valla publicitaria del gobierno chino. Una publicidad de la República Popular China, en la que la violación de los derechos humanos está al orden del día, donde la libertad de prensa y de opinión está limitada, donde cientos de miles de personas han sido trasladadas a la fuerza para poder edificar las instalaciones olímpicas.

Imagínatelo: empiezan las Olimpiadas,… y nadie mira.

No podemos ni debemos cerrar los ojos cuando la protesta en el Tíbet es brutalmente acallada. Y menos cuando la culpa de esta intervención violenta se echa a los mismos tibetanos.
Pero podemos y debemos cerrar los ojos, cuando nuestra mirada pueda resultar un apoyo a un régimen autoritario y que desprecia al ser humano, en un brillante acto de autoensalzación.

Cuando, el 8 de agosto, la televisión e Internet retransmita los Juegos Olímpicos 2008 a millones de hogares en todo el mundo, imagínatelo: empiezan las Olimpiadas,… ¡y nadie las mira!

Aporta tu granito de arena a este boicot de las Olimpiadas:
¡No enciendas el televisor!

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